




Bwin Poker
Titan Poker
PokerStars
William Hill

DE LA GRAN PANTALLA A LA MESA DE JUEGO: EL CLUB DE LA LUCHA
El cine moderno es una gran herramienta para enseñar a los jugadores a jugar porque cruza barreras culturales de una forma que la enseñanza no puede. Todo lo que uno necesita es escuchar el consejo que puede encontrar en las líneas de una cantidad de películas y recordar luego su relación con el póquer. Esto no quiere decir que tengas que repetir una frase de Uno de los nuestros cada vez que juegas, pero sí significa que deberías tener en cuenta los conceptos que acompañan a la frase.
Cuando la mayoría de la gente piensa en la carrera de Brad Pitt, piensan en su papel como Tyler Durden en la película El club de la lucha. Durden es el alter ego del personaje principal y narrador de la historia. La caracterización de Pitt de este macho alfa es auténticamente legendaria. Durden, el personaje principal de la película, es un hombre roto que desata el caos allí por donde pasa. Hay muchos paralelos entre los jugadores de póquer y la aquella cita que Durden tan bien introdujo en las mentes de lo aficionados al cine de todo el mundo. Presta atención si quieres saber lo que es machacar a tus oponentes:
“Sólo después de perderlo todo somos libres para hacer lo que queramos”
Tyler Durden
Tienes que aprender las reglas para poder pensar luego en cómo romperlas
No, esto no quiere decir que tengas que perfeccionar el arte de hacer trampas, pero sí significa que un jugador ganador deba aprender los truquillos del juego para que pueda ponerlos en marcha dependiendo de la situación. Es importante ser un jugador intuitivo que puede saber lo que la gente piensa, pero hoy por hoy, eso no es suficiente. Un jugador debe comprender los más profundos niveles de la teoría del juego si quiere llegar a ser un ganador, y la única forma de hacerlo es aprender el juego dentro y fuera. Así podrás cambiar de táctica en una situación en la cual otros nunca se atreverían, lo cual hace que tu juego sea imposible de adivinar por ningún oponente.
Todo el mundo quiebra alguna vez, pero es lo que hacemos cuando nos quedamos sin blanca lo que nos define como jugadores
La vida da asco y encima quiebras. Bienvenido al club. Muchos de los mejores han tenido su ración de malas rachas, así que no te sientas demasiado mal. De hecho, muchos de nuestros lectores se sorprenderían si supieran lo volátiles que son las cuentas de algunos de los mayores jugadores de póquer. Es difícil, incluso para los pros, no quedarse en números rojos, así que sé tómate un respiro si tocas fondo. Lee algunos libros, busca estrategias online, habla de póquer con amigos y esto te ayudará a darte cuenta de qué es lo que ha ido mal. A veces la vida no es justa, pero tienes que sacar lo mejor de ella. Si te quedas sin blanca, mantén la frente alta y aprovecha cualquier oportunidad para aprender de tus errores y hacer lo mejor en el futuro.
El póquer es un juego, así que disfrútalo mientras puedas
Como gente enterada del mundillo, oímos hablar todo el rato de malas apuestas. A veces es difícil prestarle mucha atención a la mano de algún tipo que acaba mal cuando están sucediendo atrocidades en Darfur. En otras palabras, recuerda que estás jugando un juego. Es un regalo que algunos jugadores tengan un poquito para apostar, ya que muchas personas no tienen esa suerte. Piensa en la vida de un huérfano del tercer mundo cada vez que te quejes de cómo se han cargado a tus reyes. Relájate y diviértete un poco antes de que tu cerebro implote, chaval. El póquer es un juego. No es una cuestión de vida o muerte. El juego seguirá mucho después de que la hayas palmado, así que no creas que el mundo se va a acabar si las cosas te salen mal. Si olvidas los malos ratos en el póquer y simplemente te diviertes con ello, siempre mantendrás tu pasión intacta.



