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¿Hay algo mejor que machacar oponentes desconocidos en una mesa de póquer? Sí, machacar a tus amigos en una mesa de póquer.
Si eres un jugador más o menos regular, con un conocimiento sólido del juego, lo más seguro es que estés a años luz de tus amigos en lo que se refiere a estrategia de juego.
Pero eso no garantiza que vayas a vencerlos en tu partida casera habitual.
Incluso si tienes más experiencia y has leído más libros y artículos, ninguno de estos será útil si no ajustas tu juego a sus niveles individuales.
Casi cada juego casero tiene una mezcla de estilos, la mayoría de las veces con:
- Pre-novatos
- Novatos
- Intermedios
- Intermedios que se creen unos pros
Cada acción que tomes en la mesa de póquer formará parte de una conversación de póquer que tengas con los otros jugadores. Si haces movimientos avanzados, más allá de la comprensión de tus amigos, es como si estuvieras hablando en otro idioma.
Si quieres ser el que salga de la mesa con la mayor cantidad de fichas, hay algunas fórmulas muy simples que puedes usar para mazimizar tu ventaja respecto a cada tipo de jugador.
A quién te encontrarás en la mesa
En el rango de apuestas de 5$ - 20$, que es más bien el estándar en la mayoría de los juegos caseros normales, generalmente va a haber más novatos y jugadores intermedios que jugadores de alto nivel.
Éstas son las claves para competir en una partida así.
Jugador: Pre-Novato
Típicamente, un amigo de un amigo o la novia de un habitual. Esta gente no ha jugado jamás al póquer, no digamos ya un juego estructurado de Texas Hold'em.
No conocen las normas, no tienen ni idea de lo que estás hablando y no tienen ni una sola pista sobre lo que está pasando en la mesa.
Este tipo de jugador debería ser visto como una bomba antigua abandonada. Es completamente impredecible.
Así que, aunque no deberías tener problemas pasando sobre ellos, a veces, acercarte mucho puede dejarte sin piernas.
Apostarán todo teniendo cartas o sin tener absolutamente nada. Como no tienen ni idea de lo que tienen, es imposible leer sus gestos.
Estrategia: evitarlos.
¿La mejor forma de tratar con un auténtico principiante?
Deja que todos los demás jueguen a las adivinanzas. Tú lo tendrás más fácil consiguiendo esas fichas de los otros jugadores de todos modos.
Ejemplo:
Subes de la posición media con K, Q. El repartidor iguala y el pre-novato vuelve a subir desde la ciega pequeña. Ambos vais para ver el flop.
Flop: Q 10 8
El prenovato opta por apostar dos veces el tamaño del bote. Aunque hay posibilidades decentes de que estés por delante, hay muchas manos que podrían vencerte.
En vez de jugar a las adivinanzas, espérate a que el repartidor iguale. Retírate y espera a un momento mejor.
Jugador: novato.
Aunque este jugador entiende lo más fundamental, sólo sabe jugar con las estrategias más básicas.
Espera póquer de nivel básico, con todas las decisiones tomadas únicamente por sus dos cartas de mano.
Esta gente son fáciles de manejar, ya que siempre sabrás lo que están haciendo y lo que tienen en la mano. Si muestran fuerza es que tienen una mano fuerte, si muestran debilidad es que tienen una mano débil.
También se les conoce por poner en el bote el 90% de su montón en una apuesta final, dejándoles con sólo una o dos fichas.
Estrategia: agresión.
La mejor forma de vencer consistentemente a estos jugadores es mediante un juego muy agresivo.
Tu objetivo es derrotar prácticamente cada mano repartida sobre la mesa. Cuando traten de jugar contra ti, o muestren algún signo de fuerza, desecha la mano y déjales ganar.
Ejemplo:
Has subido las seis primeras manos repartidas en la mesa. Cada vez te has llevado las ciegas o cualquier intento de igualar tu apuesta.
La siguiente mano, con dos personas yendo, un novato sube tu apuesta.
Para un novato, tu imagen no vale nada. Ha subido porque tiene una mano potente. Retírate y sube en el próximo bote.
Jugador: intermedio.
Si juegas con los mismos jugadores cada semana, finalmente algunos de ellos se convertirán en jugadores intermedios.
Estos jugadores tienen una comprensión básica del juego y comienzan a mejorar su juego un poco. Y más importante aún, cometen menos errores que los principiantes.
Estrategia: agresión.
La mejor forma de tratar con jugadores intermedios es la misma que cuando te acercas a un principiante. Haz mucha presión sobre ellos y fuérzales a retirarse con la mayoría de las cartas que jueguen.
Cuando alguien juegue contra ti, abandona tu mano o castígalos si tienes la posibilidad.
Si los otros jugadores demuestran fuerza pronto, probablemente tengan una mano. Déjales luchar entre sí, debes ser el agresor antes que el que iguala.
Ejemplo:
Después de ser insoportablemente agresivo en la mesa, los jugadores intermedios comenzarán a molestarse.
Cada vez que tenían una mano que querían jugar, les has hecho retirarse. Cada vez que tenían una buena mano y suban, te has retirado.
Igualan tu subida con A K y sale un flop con A 10 7. Aquí es cuando piensan que van a darte tu propia medicina.
Desgraciadamente para ellos, tienes 10 10. La clave está en jugar la mano exactamente igual que has jugado antes.
Espera a que suban tu apuesta. Entonces, bien sube instantáneamente o simplemente iguala. Si igualas, ellos apostarán de nuevo, y tu podrás subir.
Si los molestaste lo suficiente, harán un todo o nada y te podrás llevar un bote enorme.
Jugador: intermedio que se cree un pro
Dependiendo de dónde estés, estos jugadores variarán desde lo más raro a lo más habitual en tu partida.
Es importante pillar a esos jugadores pronto, ya que tendrás que acercarte de un modo un poco diferente para vencerlos. Hay unos pocos indicadores que señalan al intermedio ilusorio.
- Hablar de lo buenos que son en el póquer.
- No pueden esperar a hablar de las posibilidades que tu mano tiene.
- Les gusta usar expresiones como “estadística” o “posibilidades” sin importar la relevancia de la situación.
Estrategia: esperar al movimiento en falso
Estos jugadores juegan el mismo tipo de juego que el intermedio normal, pero con unos pocos cambios.
Son los que harán el farol ocasional. Por suerte para ti, su nivel de habilidad no es suficientemente alto como para hacer movimientos consistentes.
Apóyales, déjales echar su farol, y espera a que hagan un movimiento en falso en el peor momento.
Por suerte, estos jugadores suelen tener serios problemas de ego. Darles una paliza les puede provocar nerviosismo, y ya que se creen unos pros, también creerán unos triunfitos. Se asegurarán de buscar revancha.
Ejemplo:
A menos que tengas la mano asegurada, cuando estos jugadores hagan un juego fuerte que huele a farol, lo mejor es que te retires.
Es mucho mejor para ti -tanto a corto como a largo plazo- dejarles farolear antes que permitir que te venzan por no haber sabido averiguar su mano.
Juega el mismo juego que con el jugador intermedio y espera a que hagan un movimiento en falso. Le prestarán mucha atención a la mesa, pero sin comprender mucho el asunto de las apuestas.
Los faroles de esta gente son superficiales del estilo de: “no puede igualar a menos que tenga un rey en su mano”. Por suerte tú no sólo sabes que no tiene un rey, pero él tiene que creerse que tienes uno si te vas a lanzar a por ello.



