




Bwin Poker
Titan Poker
PokerStars
William Hill

El Texas Hold'em es un juego de información. Cuanta más información tengas (y lo mejor seas en conseguirla), mejor lo harás.
Una de las mejores ventajas que puedes tener sobre tus oponentes es tener más información que ellos sobre la mano en juego.
Así que, ¿por qué porras vas a darles información cuando es lo que más necesitan?
Pescando información
Cuanto más hables en una mano, mayores posibilidades habrá de dar inadvertidamente alguna información sobre tu mano o tus posibles acciones.
Por esta razón, muchos jugadores de póquer pescarán información simplemente haciéndote hablar con ellos.
Algunos de los anzuelos más comunes, y los más obvios, son:
- ¿Quieres que iguale?
- Mi apuesta no te ha asustado para nada, ¿eh?
- ¿Vas a mostrar cartas si me retiro?
Algunas preguntas incluso parecen no tener relación:
- ¿Cuántas fichas te quedan?
Esta pregunta se hace a menudo para hacerte hablar como para saber realmente cuántas fichas tienes.
Un jugador potente sabe perfectamente cuántas fichas tienes frente a ti, sólo preguntan para oírte hablar.
No es lo que digas
Lo típico es que no es lo que digas lo que dé información, es cómo lo digas.
Un ser humano estresado hace cosas raras. Cuando haces un movimiento que provoca a alguien tratar de pescar información, seguramente estás estresado o a punto de estarlo.
Si no lo estás, o no das signos de ello al menos, eso da tanta información como si lo estuvieses.
Los jugadores observadores que son buenos en conocer a al gente pueden averiguar casi exactamente lo fuerte que crees que es tu mano por cómo interactúas con ellos.
Pausas, inflexión, respiración, mirada... todo esto aparece junto como información para tu oponente.
Tienes derecho a permanecer en silencio
No tienes ninguna obligación de responder a las preguntas de una persona en la mesa de póquer.
Si no tienes una idea clara de tu imagen, o no tienes un control estricto de tus emociones, acciones y reacciones en la mesa, lo mejor es que te quedes calladito.
Como todo lo demás en el póquer, si no lo haces de la misma manera cada vez, todo puede ser una pista. Si sólo respondes preguntas cuando tienes valor, la gente se dará cuenta de ello.
Cierra el pìco, y tendrás garantizado que no darás ninguna información.
Al mismo tiempo, no tienes necesidad de ser un capullo. Si alguien te pregunta algo no relacionado con el póquer (no durante una mano), obviamente puedes responder y conversar de la forma que creas correcta.
Tan pronto como la conversación pase a tratar de póquer, es el momento de hacer tu mejor papel de Marcel Marceau.



